domingo, 12 de noviembre de 2017

EL ATREZZO DE LAS RELIGIONES. ADYASHANTI. FRANCIS BENNETT.

Qué genial esta viñeta de Manel que publicó hace ya tiempo. Un grupo de cardenales de edad avanzada, vestidos como cualquier jubilado, algunos como si vinieran de un viaje a Benidorm, en un local de una parroquia de barrio, se disponen a elegir al próximo Papa.
Qué contraste con lo que sucede realmente.

Porque ¿qué queda de la religión si se quita el atrezzo? ¿Nada, como da a entender Manel?
Y ¿el atrezzo religioso mental?, construido de creencias, mitos, identidades, imágenes, opiniones, juicios, etiquetas, ideologías,  ¿qué ocurre si los quitamos también?
Pues a estas preguntas yo respondería que lo que queda es quietud, claridad, silencio, calidez, presencia, es decir, la verdadera espiritualidad, que es el origen y la esencia de todas las religiones.
Si queremos ser libres, no nos vestimos de conceptos, ideas y opiniones; nos los quitamos. Entonces, sin hacer prácticamente nada, sucede algo.
La Danza del Vacío. Adyashanti.


Adyshanti ha renunciado al atrezzo del budismo zen. No se viste de maestro zen, no emplea este título, ni tampoco lo transmite. No ha construido un grandioso templo. Tampoco lleva a cabo rituales y ceremonias. De su biografía ya he escrito en otras entradas del blog dedicadas a él.

Adyashanti y Francis Bennett
Francis Bennett fue un monje católico trapense durante bastantes años. Ha llevado a cabo retiros tanto en la tradición budista Vipassana como en la tradición mística/contemplativa cristiana. Estudió con varios otros maestros Zen en la tradición Rinzai y Soto del Zen japonés. En 2010 descubrió la presencia siempre presente de la espaciosa conciencia pura. 
Francis ofrece una mezcla de tradiciones budistas que estudió, la tradición mística cristiana contemplativa que vivió durante muchos años en su vida monástica, así como la enseñanza hindú Vedanta-Advaita de Sri Ramana Maharshi, que ha tenido una profunda influencia sobre Francis.



Hay un nuevo monasticismo que se ha establecido en el mundo. No está confinado en los claustros de madera y piedra, sino que ha regresado y se desarrolla en el claustro interior del corazón. Las paredes de este nuevo monasterio abarcan todo el mundo.
Francis Bennett

Adyashanti & Francis Bennett. Resucitando a Jesús:                        
https://www.youtube.com/watch?v=hw47wwOUjuY

lunes, 16 de octubre de 2017

ENEAGRAMA Y CINE

La mejor forma trabajar el eneagrama (publiqué hace tiempo una entrada del blog titulada ENEAGRAMA) es hacerlo en un grupo y, a ser posible, dirigido por una persona con mucha experiencia práctica y amplios conocimientos de eneagrama. Pero lo primero no es nada fácil de conseguir, ya que el número ideal de componentes del grupo, para que estén por probabilidades representadas las nueve personalidades, tendría que ser de algo más de veinte personas. A falta de esto, el cine puede ser otra forma de aprender eneagrama. Resulta curioso comprobar cómo a actores de un determinado eneatipo en su vida real, se les asignan papeles de su mismo número. Ver en el cine a un actor interpretando el papel de una de las personalidades del eneagrama, si coincide con la nuestra, es como mirarnos en un espejo; nos puede ayudar a reconocer aspectos nuestros desconocidos hasta entonces y, si es otro eneatipo, nos puede ser de gran ayuda para comprender esa personalidad, aceptarla, y ponernos en sus zapatos. Puede ser que el eneatipo de ese personaje sea el de mi pareja, hijo, padre, hermano, compañero de trabajo, etc., y si lo miro a la luz que aporta el eneagrama, descubra muchas cosas que me ayuden a mejorar mi relación con esa persona.
Todas estas buenas películas se pueden ver en páginas web de cine on line.


ENEATIPO UNO. The Queen. Stephen Frears. 2006.
La reina actual del Reino Unido, Isabel II, interpretada en la película por Helen Mirren, es la corrección y la perfección personificada, o sea, un eneatipo 1. Transmite rigidez (corporal y mental), distancia, frialdad. Como dice la reina en una ocasión: “El deber es lo primero, después es la persona”. Sin embargo, para la princesa Diana, esto no valía para ella, y este era uno de los motivos por el que a la reina no le caía bien. Y es que con su sinceridad, encanto y cercanía, sus dones 6, se había ganado al pueblo inglés. Por el contrario, la reina se muestra superior, protocolaria, dogmática, exigente, seria, altiva. El puesto de reina que ocupa le refuerza su eneatipo 1. Como les sucede a los 1, tener razón es muy importante para ella.
Hay un fragmento de la película en el que la belleza de la naturaleza y la visión de un precioso ciervo le llevan a vivir unos momentos de apreciar la perfección ya existente, de conexión con su corazón, de emoción, de liberación de su personaje, de serenidad, es decir, de centramiento. Muestra también los dones del 1: disciplia,  integridad, entrega, valores. La ira, la pasión dominante del 1, la transmite mediante un tenso lenguaje corporal y ocupándose en corregir y criticar el comportamiento de todo el mundo. El Primer Ministro, Tony Blair, un eneatipo 3, con sus habilidades sociales, un don de los 3, le ayuda a solventar la crisis de la corona.


ENEATIPO DOS. Pena de muerte. Tim Robbins. 1995.
Sean Penn, un eneatipo 8 en la vida real, interpreta en la película a Matthew, un condenado a muerte, un 8 descentrado. Mientras que Susan Sarandon, interpreta el papel de la hermana Helen, una monja que se implica en ayudarle, un eneatipo 2 centrado. En la vida real la actriz siempre ha estado implicada en organizaciones de carácter social y seguramente es también un 2.
Sumamente empática, también con los padres de los jóvenes asesinados, generosa, compasiva, afectuosa, servicial, su ayuda ha generado una gran dependencia emocional de Matthew.
En un determinado momento de la película le pregunta su madre: “¿Por qué haces esto?” Y ella le contesta: “Me siento atrapada, más que atraída”. Aquí muestra su compulsión por ayudar a los demás. Necesita ayudar a los demás para sentirse. Sus propias necesidades las ignora o no las tiene en cuenta. Y es que el 2 recibe en el mismo acto de dar. La verdadera necesitada es ella. A esto se le podría llamar “generosidad egocéntrica”. Sintiéndose llena de amor, la persona orgullosa (la pasión dominante del eneatipo 2) se siente “gran persona” y apenas es consciente de esto.
La hermana Helen es el apoyo de Matthew en sus últimos días. Su mirada amorosa en los últimos momentos de su vida, al ser ajusticiado mediante inyección letal, es su último consuelo. Ella le ha dicho previamente: “Mírame, verás el amor en mi rostro”.


ENEATIPO TRES. Atrápame su puedes. Steven Spielberg. 2002.
Esta película está basada en una historia real. Leonardo di Caprio (un 3 en la vida real) interpreta en la película el papel de Frank, un eneatipo 3. Frank comienza su carrera delictiva con 16 años (es muy precoz), poco después del divorcio de sus padres, en su primer día de clase en un nuevo colegio. Al entrar, otro joven le empieza a acosar en plan matón y él decide hacerse pasar por el profesor de francés y ridiculizar al acosador. Cuando el director llama al padre, a la salida, éste le sonríe, mostrándole complicidad y aprobación por su actuación. Y es que su padre también tiene problemas con la justicia. Frank muestra con claridad la pasión dominante del 3: el narcisismo, la vanidad, el engaño, la ocultación. Seduce y manipula a sus víctimas para conseguir sus objetivos. Es un camaleón, capaz de interpretar cualquier papel que le permita conseguir admiración y éxito social. Su frialdad, falta de empatía y  habilidades sociales le facilitan sus estafas, pero sin embargo su incapacidad para intimar le hace sentirse solo. Conoce a una chica buena e ingenua, una 6, que le ayuda a centrarse, a ser más auténtico, con la que se quiere casar. Pero las cosas se complican. Como buen 3 le encanta competir, y lo hace hasta con el agente del FBI que le persigue.


ENEATIPO CUATRO. Las horas. Stephen Daldry. 2002.
La película comienza con el suicidio de Virginia Woolf (Nicole Kidman). Describe la vida de tres personajes 4, todos  ellos bastante descentrados: Virginia Woolf, Laura (Julianne Moore) y Richard (Ed Harris), y de un 2, Clarissa (Meryl Streep). El libro de “La señora Dallloway”, que en la película escribe Virginia Woolf, es el nexo de unión entre los cuatro personajes. Se van sucediendo los saltos espacio-temporales y de personajes. Los tres 4, Virginia, Laura y Richard, tienen mucho en común, son sensibles, atormentados, depresivos, apegados a su sufrimiento, autodestructivos, enigmáticos, introvertidos, y se sienten incomprendidos. Su pasión dominante es la envidia, la nostalgia, el anhelo. Los tres perciben que algo les falta para ser felices. Su nostalgia es de un pasado, cuando las cosas les parece que fueron más reales y auténticas. Al final de la película, han pasado los años, se descubre que la madre de Richard es Laura, que no soportaba su convencional vida familiar con su marido y su hijo y que, entre suicidarse o abandonar a su familia, eligió lo segundo. Y es que los 4 tienden a huir de lo normal, de lo corriente, de lo común. Laura, un 4 descentrado, lleva esto al extremo. Clarissa, un 2, se ha dedicado durante años a cuidar a Richard. Sus cuidados y la dependencia que le ha generado es lo que le ha impedido acabar con su vida antes.


ENEATIPO CINCO. Historia de una pasión. Terence Davies. 2016.
El título de la película en inglés “A quiet pasión” se ha cambiado en España por el nada acertado “Historia de una pasión”. Mucho más adecuado hubiera sido “Una pasión silenciosa (o callada)”. La película está basada en la vida de la poeta norteamericana Emily Dickinson, un eneatipo 5. Qué bien la describe su mejor amiga: “Eres una criatura extraña. Más profunda, sospecho, que cualquiera de nosotros. Tú no demuestras, tú revelas”. Independiente, solitaria, en busca de sentido mediante la poesía, austera, con pocos amigos, pero muy íntimos; perder uno es un drama. Proteger su privacidad, sus espacios de soledad, su tiempo para ella misma, forma parte de la pasión dominante de los 5, la avaricia. Dice en una escena: “Cuando se acercan demasiado siento que me asfixio”.
Cercada por el puritanismo de su entorno, la pérdida de su mejor amiga (contrae matrimonio), la muerte de su padre y una enfermedad que se le manifiesta le hacen hundirse, retraerse y aislarse, viviendo desde entonces en el piso de arriba, manteniendo así una mayor distancia emocional con los demás y vistiendo de blanco, su color de luto. Al final, el precio de su independencia es la aridez interior, que le hace mostrarse arisca, irónica y distante con los demás.


ENEATIPO SEIS. Sueños de un seductor. Woody Allen. 1972.
La película comienza con el final de otra gran película, Casablanca. Y es que Woody Allen en su papel de 6 (en la vida real también lo es), hace algo muy típico de este eneatipo, buscar una figura de autoridad en la que apoyarse, en la película el personaje de Humphrey Bogart en Casablanca, que se le aparece para darle consejos. Woody Allen se parodia a sí mismo. Su humor se basa en la sinceridad, uno de los dones del 6, llevada al extremo, mostrando su inseguridad, miedo, dudas, que es la pasión dominante del 6, su desconfianza, sus contradicciones. Así como el hábito de asumir lo peor, viviendo en la mente y anticipando el futuro con la imaginación, que siempre será catastrófico. Esta es la versión de pesimismo del eneatipo 6. Es gracioso que la única que le comprende es la mujer, casualmente un 6, de su mejor amigo, un 3. Al final la lealtad, otro de los dones del 6, y un final de película se anteponen al amor.


ENEATIPO SIETE. La vida es bella. Roberto Benigni. 1997.
Para la mayoría de las personas en la vida hay momentos en que es bella, a veces son días, o incluso temporadas; pero también hay momentos, días o temporadas en los que esto no sucede. Los eneatipo 7, como Guido, el protagonista de esta película que interpreta Roberto Benigni (que también es el director y guionista y un 7 en la vida real), utilizan un truco para que la vida sea siempre bella, que consiste en idealizar la realidad, ignorando y huyendo de la tristeza y el sufrimiento. Guido muestra también la gula, la pasión dominante del 7, siempre dispuesto a saborear y disfrutar nuevas y sabrosas experiencias. Así como el entusiasmo y la alegría de vivir que transmite, que es el don de los 7.
En la película el optimismo llega a ser fantástico, mágico, incluso compulsivo. Fantasía y realidad se confunden.  A veces Guido hace trampas o trucos para que la magia funcione. En la primera parte, su optimismo llevado al extremo le impide percibir el grave peligro que se avecina contra los judíos, a pesar de las claras señales que lo anuncian. En la segunda parte, que el niño no sufra lo justifica todo.


ENEATIPO OCHO. Cyrano de Bergerac. Jean-Paul Rappeneau. 1990.
En la primera parte de la película, el personaje de Cyrano de Bergerac, interpretado por Gerard Depardieu (un eneatipo 8 en la vida real), manifiesta su pasión dominante con claridad: la intensidad, el exceso, la vehemencia. Se muestra retador, provocador, arrogante, enérgico, fuerte, luchador, dominante, franco, confiado, justiciero, iracundo. Su lema es “¡Puedo!, luego existo”. Su capacidad de liderazgo es evidente, es por esto que muchos le admiran y siguen. De vez en cuando, también asoma su inocencia.
Dos palabras lo definen: Sensibilidad acorazada. Como les sucede a los 8, tiene dificultad para aceptar y expresar su lado tierno, agradable, suave, “femenino”; para intimar. La excusa de Cyrano es su nariz. Ignora que en su debilidad está su fuerza.
Su amor platónico por Roxane consigue resquebrajar su coraza, mantiene viva su sensibilidad, pero no lo suficiente como para liberar su corazón. Es demasiado arriesgado. Prefiere vivir y morir siendo un alma solitaria.


ENEATIPO NUEVE. Los Chicos del coro. Christophe Barratier. 2004.
El protagonista de la película, Clément Mathieu, interpretado por Gérard Jugnot, es bonachón, complaciente, sencillo, acomodaticio; transmite paz y tranquilidad, o sea, un 9 centrado. Enseguida empatiza con los chicos del centro, se pone en su lugar, tiende puentes, establece complicidades, media por ellos ante el director. Así, poco a poco, con delicadeza, amorosamente, sin que ellos se den cuenta, mediante el coro, los va sanando, llevándolos del desarraigo a la pertenencia. Como suelen hacer los 9, procura evitar el conflicto de enfrentarse abiertamente con el director y practica la resistencia pasiva y terca.
Muestra su pasión dominante, la pereza, por su resignación, por su falta de energía para luchar por conseguir dedicarse a lo que más le entusiasma, cosa que pocos 9 saben, que en su caso es la música. Tiene también la típica baja autoestima 9, el infravalorarse, que hace que otros se apropien de sus méritos, no destaque y pase desapercibido, su exagerada modestia. Como dice de sí mismo al final de la película en su diario: “Me llamo Clémont Mathieu, músico fracasado. Vigilante en paro”.


He publicado recientemente un libro en AMAZON. Se titula “El jardín interior”, es una novela corta y trata de muchas cosas que a mí me interesan, como el ENEAGRAMA, la práctica de la meditación, el discernimiento, la montaña, la atención plena, y hasta hay un poco de cocina. Tiene también muchas referencias y sugerencias a la cultura tradicional japonesa, especialmente al haiku. Pero como indica su título, trata de jardines, sobre todo interiores. Cuesta 3,90 €.

EL JARDÍN INTERIOR. AMAZON.

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lunes, 2 de octubre de 2017

HAIKU. POESÍA DEL AHORA.

Matsuo Bashoo
El haiku es una forma de poesía tradicional japonesa, de tres versos y aproximadamente 17 sílabas, 5-7-5, que trata de la naturaleza y del momento presente.

Qué bien lo define el premio Nóbel Octavio Paz:
“El haiku es una anotación rápida de un momento privilegiado: exclamación poética, caligrafía, pintura (haiga) y meditación, todo junto”.

El haiku es la poesía del ahora por excelencia. Lo expresa muy claramente Matsuo Bashoo, el gran maestro del haiku:
“Haiku es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento”.

Antes de seguir, un ejemplo de este autor, su haiku más conocido:    

                                      El viejo estanque;
                                      salta una rana:
                                     el sonido del agua.

Este es de Onitsura, su amigo y compañero de peregrinajes:

En el jardín,
la camelia florece
blanca.

Uno de Busón, otro de los cuatro grandes maestros del haiku, considerado su mejor poema:

Blanco rocío.
Cada púa en la zarza
tiene una gota.

Últimamente me atrae, más incluso que el haiku, la vivencia de la que surge. Por eso, en Japón,  para conectar con el ahora,  antes de celebrar un kukai (句会),  una reunión de escritores de haiku (haijin), se hace antes un ginkô  (吟行),  un paseo atento,  consciente,  por la naturaleza.  No confundir con la palabra ginkgo (銀杏), que es un árbol.     

Y es que quizá el mejor haiku sea ese que no se convierte en palabras, que no se hace forma. Uno está tan inmerso en ese instante privilegiado que ni siquiera aparece la mente pensante para convertir en palabras esa vivencia. En cualquier caso, cuando el interés por el haiku va más allá de lo meramente literario y se convierte en camino, pasa a ser una práctica que ayuda a cultivar la atención al momento presente, a conectar con el ahora y a vivir más conscientemente.

Comparto con vosotros unos pocos poemas de un libro que he publicado recientemente en AMAZON, titulado “Haiku. DIARIO DE MOMENTOS (1980-2017)”.


Las flores blancas
del árbol de la montaña
¡son copos de nieve!

Donde el bosque
comienza termina
la farsa.

Silencio atronador;
en la montaña,
junto al río.

En el charco,
juntos, el barro
y el cielo.

Atrapada
en las púas del espino,
una hoja seca.



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domingo, 24 de septiembre de 2017

CAMINA CONMIGO. IMPRESIONES DE LA PELÍCULA.

En la primera parte del documental se muestra la vida de los monjes en Plum Village, comunidad budista fundada en Francia por el maestro zen vietnamita, activista por la paz y nominado al nobel de la paz Thich Nhat Hanh. En la parte que aparece la ceremonia de los novicios haciéndose monjes budistas, para mí quizá se recrea demasiado en el rasurado del pelo de la cabeza.
Hay una escena muy buena en la que aparece en primer plano Thich Nhat Hanh meditando, inmóvil, y detrás de él asoma un monje que bosteza y se rasca la cabeza.
A destacar la paz, la bondad, la sencillez y la calidez que transmite el maestro.
En otra escena unos monjes cortan y fríen unas verduras y dos de ellos confiesan que se aburren con las tareas repetitivas. Lo cual no deja de ser una contradicción con la práctica de la atención plena que llevan a cabo a diario. Está bien que salga esto.
Bastantes de los monjes son muy jóvenes. Me da la sensación de que más que nada están allí por la veneración que sienten por su maestro.
La segunda parte de la película está filmada en los retiros abiertos de verano en Plum Village, a los que acude infinidad de gente de diferentes países, familias incluidas. Es muy bueno el fragmento en el que una niña le hace una pregunta al maestro y la respuesta que le da apropiada a su edad.
Salen paseos meditativos en grupo encabezados por el maestro, con monjes y gente de diferentes edades que ha acudido al retiro, niños incluidos.
La tercera parte transcurre en Estados Unidos, adonde viaja el maestro acompañado de sus discípulos. Aparece un paseo meditativo por las calles de Nueva York. También una meditación sentada colectiva en una plaza, en la que un evangelista integrista empieza a predicar delante de ellos en voz alta, descalificando el budismo y afirmando que solo en Jehová se encuentra la salvación.
Un monje vista una cárcel de mujeres para impartir un taller de mindfulness. En el coloquio posterior, un poco desaprovechado, las presas le hacen preguntas sobre la vida de los monjes y sobre el celibato. Se echa de menos que no compartan su vivencia del taller.
Algunos monjes aprovechan para visitar a sus padres, a los que no ven desde hace dos años. A destacar la visita de una monja a su padre que está en una residencia y que parece algo demenciado.
Para mí de lo mejor del documental son las imágenes de naturaleza, tomadas con atención plena, con mirada consciente, acompañadas de un texto, no sé si del maestro o del algún monje, precioso y profundo que describe la vivencia del proceso del despertar.

Para quien le pueda interesa, especialmente si es de Zaragoza, en el grupo de facebook “Paseos Conscientes en Zaragoza, España”, convocamos y  llevamos a cabo Paseos Conscientes por Parques y zonas verdes de la ciudad,  muy en la onda del mindfulness. Hay varias entradas en el blog con el título PASEOS CONSCIENTES. CRÓNICAS.

CAMINA CONMIGO. TRAILER.                                                      

domingo, 3 de septiembre de 2017

GAFAS (II). ECKHART TOLLE. THICH NHAT HANH. ADYASHANTI. JON KABAT-ZINN.

Todo ego confunde las opiniones y puntos de vista con hechos. Además, es incapaz de ver la diferencia entre un suceso y su reacción a ese suceso. Todo ego es un maestro de la percepción selectiva y la interpretación distorsionada (Eckhart Tolle).

Miras el presente a través de los ojos del pasado emocional que llevas dentro (Eckhart Tolle).

Nuestro sufrimiento surge de nuestras percepciones equivocadas. Uno tiene una mala percepción de uno mismo y de los otros, y el otro tiene una percepción equivocada de sí mismo y de ti. Todos los puntos de vista son equivocados. Cuando uno se pone en contacto con la realidad ya no tiene más puntos de vista, tienes Sabiduría, tienes un encuentro directo con la realidad, y eso ya no se llama más punto de vista (Thich Nhat Hanh).      
         
El despertar es un cambio que ocurre en la propia percepción (Adyashanti).

Nosotros no sólo no vemos lo que está presente sino que, muy a menudo, vemos incluso lo que no está (Jon Kabat-Zinn).

Para ver lo que hay que ver y conocer lo que hay que conocer es necesaria una gran simplicidad. Y ambas cosas son imposibles si insistimos en mirar tan sólo a través de las lentes interpuestas por nuestras ideas y nuestras opiniones, por más extraordinarias y eruditas que puedan parecer.
Jon Kabat-Zinn


Eckhart Tolle. La conciencia es el Ahora:

lunes, 24 de julio de 2017

RYŌKAN 良寛. MONJE ZEN Y POETA.

Ryōkan 良寛, nacido como Eizō Yamamoto, también conocido como Daigu Ryōkan, fue un monje budista Zen, calígrafo y poeta que vivió en Niigata (Japón) del 1758 al 1831. Descendiente de una familia acomodada, el joven Eizo pasó su juventud dedicado al estudio. A los dieciocho años decidió entrar en un monasterio zen. Allí su vida dió un vuelco. Estudió con el famoso maestro Kokusen de la secta Sōtō. El monje budista Ryōkan compuso muchos wakas en un estilo naif, evadiendo intencionalmente las reglas complejas y el estilo tradicional del waka.
Después de la muerte de su maestro, Ryokan fue reconocido como el único heredero y depositario de la Transmisión. Pero a pesar de haber sido designado como sucesor de Kokusen, elegirá partir. Pasará los próximos veinte años en una ermita en la montaña. La llamará Gogo an.
En los últimos años conoce a Teishin, una monja zen joven, con la que mantuvo una íntima amistad. En el final de su vida, abandonará Gogo an para instalarse en la residencia de su amigo Kimura Motoemon. El "gran tonto", 'daigu' en japonés, murió en 1831, a los setenta y dos años.

Toda mi vida demasiado perezoso para abrirme camino,
Todo lo dejé a la verdad del Cielo.
En mi saco tres medidas de arroz,
Junto a la estufa un puñado de astillas –
¿Por qué preguntarse quién tiene satori, quién no lo tiene?
¿Qué podría saber yo de la fortuna, fama y lucro terrenales?
En las noches lluviosas, aquí, en mi choza de paja,
Estiro mis dos piernas cuanto me viene en gana.


Noche tranquila –en el interior de mi choza
Tocando a solas –un koto sin cuerdas.
La melodía se desvanece, 
internándose en el viento y las nubes.

Mi voz, unida a su discurrir, es profunda.
Con su amplitud –llena los barrancos.
Entre murmullos –cruza montañas y bosques.
Aparte de los sordos,
¿Quién oye el sonido de su voz misteriosa?


La lluvia ha cesado
las nubes han desaparecido
ha vuelto el buen tiempo.
Si vuestro corazón es puro,
todas las cosas de vuestro mundo
son puras.
Abandonad este mundo flotante,
abandonaos a vosotros mismos
y las flores y la luna
os guiarán por la Vía.
La luna está en mí
y yo soy la luna;
no puede haber diferencia
puesto que son originalmente indiferenciados.
Esta noche la luna ilumina mi espíritu
como ilumina el cielo.


Ya próximo a su muerte escribió este precioso poema:

¿Qué quedará de mí?
El cerezo en primavera,
el cuclillo en las montañas,
las hojas de arce en otoño.


lunes, 12 de junio de 2017

ACUARIO DE ZARAGOZA. PASEOS CONSCIENTES (VI). CRÓNICAS.

La entrada del blog titulada ETIQUETAR. ECKHART TOLLE  me inspiró la convocatoria de este Paseo Consciente.
Paseos Conscientes es una propuesta de Ezekiel, administrador del grupo de facebook “Conectando con el Ahora. Eckhart Tolle en español”. Esta es la crónica de tres personas del grupo de facebook “Paseos conscientes en Zaragoza, España” que han participado en el Paseo Consciente al Acuario de Zaragoza, que hemos hecho recientemente:

Ingravidez acuática. 
Acuario de Zaragoza. Charo.
Grotescos peces de otro mundo
se desplazan lentamente.
Peces casi transparentes
muestran su interior.
Cocodrilo inmóvil.
Peces de llamativos colores.
Tortugas alimentándose con parsimonia.
Peces minúsculos nadando al unísono.
Visión de peces lunares.
Iguanas petrificadas.
Pirañas en formación.
Enormes peces prehistóricos.
Agradecido de contemplar
tantos peces y animales de ríos lejanos
aquí y ahora.
José Luis.

Acuario de Zaragoza. Charo.
Hoy nos hemos asomado con respeto y amor (incluso asumiendo las contradicciones) a esa belleza secreta y silenciosa bajo las aguas que no solemos tener el privilegio de contemplar...
Mi corazón espera que, igual que el sueño de la prisión de nuestro personaje, nunca es ajeno al ilimitado ser; también en lo más íntimo de esos hermanos animales que hoy contemplábamos, en una prisión que no eligieron, late esa misma libertad, aquí y ahora, de ese mar infinito del ser, donde nada puede ser atrapado, donde todo surge, donde todo vuelve...Allí quiero volver a encontrarme con ellos...y con vosotros...    Jorge


Acuario de Zaragoza. Elvira.
Volar, nadar, flotar... No importa qué elemento nos sustente, la sensación es la misma: libertad, ingravidez. Una vez fuimos criaturas del agua. Antes de nacer, también. Quizá por eso los peces nos transportan a ese punto en que todo era perfecto y nos ayudan a conectar con el gran silencio. El que todo lo envuelve, dentro y fuera de nosotros (micro y macrocosmos), aunque a veces no lo percibamos. El reto no es sólo encontrarlo, sino dejar que nos envuelva en un abrazo eterno aquí y ahora. El Universo es Silencio.
Elvira

Acuario de Zaragoza: