miércoles, 11 de junio de 2014

LA VIDA ES SUEÑO. IKKYŪ.



¿Qué es la vida?, un frenesí;
¿qué es la vida?, una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son .


Cómo recuerda este poema de Ikkyū al de “La vida es sueño” de Calderón de la Barca:

Nacido como un sueño
en este sueño de un mundo.
Qué tranquilo me siento,
yo, que desapareceré
como el rocío de la mañana.

Uno reza por la vida del mañana
a pesar de lo efímera que puede ser.
Esta es la costumbre de la mente
que murió ayer.

La Naturaleza Original
significa no-nacimiento, no-distinción.
Así, sabed que la ilusión
es nacer, morir, renacer.


No moriré,
a ninguna parte iré,
aquí estaré.
Pero nada me pregunten,
pues no contestaré (verso de muerte).


Ikkyū (1394-1481)
Fue un excéntrico monje japonés, importante como poeta y por su influencia en la evolución de la ceremonia japonesa del té.
Nació en un pequeño suburbio de Kyoto; se dice que fue hijo ilegítimo del Emperador Go-Komatsu. Su madre se vio forzada a viajar a Saga, y fue criado por los sirvientes. A la edad de cinco años fue separado de su madre e ingresó como monje en el templo zen rinzai de Ankoku-ji. Aprendió cultura y lengua china. Mucha de su obra literaria más interesante es su poesía china.
Ikkyū era conocido por ser una persona problemática, que acostumbraba a beber en exceso. Ikkyū abandonó el templo y vivió gran parte de su vida como un vagabundo. No obstante, no estaba solo y tuvo un círculo de notables artistas y poetas de la época. En ese periodo, estableció una relación con la cantante ciega llamada Mori que se convirtió en el amor de su vida.
Trabajó para practicar el zen fuera de las instituciones religiosas formales. Sin embargo, la guerra Onin redujo el Daitoku-ji a cenizas, Ikkyū fue elegido abad, rol que asumió sin entusiasmo. Con esta acción, fue incluido en uno de los más importantes linajes del zen.




3 comentarios:

  1. Lo que sabemosvde la vida de Ikkyu es apasionante...tanto como puede ser la propia si se encara con la verdadera espiritualidad. La que no se basa en recrearse en verborreas y lecturas ni en hábitos sectarios en pos de sueños liberadores...La verdadera espiritualidad es autenticidad, es encontrar el silencio cuando aprendes a dejar de buscar, es reconocer lo que ya se es en este momento y que además no se puede ser nada más...

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  2. También quería recomendaros la novela gráfica en cuatro tomos sobre la vida de Ikkyu Sojun en ls Editorial Glénat.
    Qué gran película podría haber dirigido Akira Kurosawa usando como storyboard el citado cómic de Hisashi Sakaguchi!

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  3. Gracias, Jorge, por tu comentario y por la novela que recomiendas. Un abrazo.

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